Consejos de seguridad para usuarios de calefacción con gasoil

El mantenimiento de las calderas de calefacción de gasóleo exige que estas se mantengan en perfecto estado de funcionamiento por parte del usuario. Esto supone priorizar el control preventivo de los tanques y la reparación de depósitos de gasoil para asegurar la seguridad de todos los ocupantes de la vivienda.

Por qué es importante la reparación y limpieza de los depósitos de combustible

El empleo de sistemas de calefacción por gasoil está cada día más presente en nuestros hogares debido a su calidad y efectividad y al importante ahorro económico que suponen.

Una adecuada limpieza y reparación de los depósitos de gasoil nos ayudará a disfrutar al máximo de nuestra calefacción.

Los cambios bruscos en la temperatura, la exposición prolongada a fuentes de calor o una contaminación de origen bacteriano pueden provocar que se inicie un proceso de corrosión. Un control preventivo, además de unas normas básicas de conservación de la caldera, pueden ayudarte a evitarlo.

Consejos de seguridad que debes tener en cuenta

Para conservar tu caldera en buen estado hay una serie de acciones básicas que puedes realizar:

1. Es conveniente que una vez al año un profesional se encargue de revisar y limpiar todos los elementos de tu caldera de gasoil.

Durante esta revisión se examinarán y limpiarán de impurezas los filtros y se eliminará el polvo y suciedad tanto del quemador como del interior de la caldera.

2. Otro de los elementos que debes revisar es la boquilla inyectora. Cámbiala cada año, ya que el orificio de salida se va agrandando y esto hace que se desestabilice la mezcla de aire.

3. Presta atención al estado de las llamas del quemador, que han de ser azuladas y no producir gases ni olores. Si por el tiro de la caldera saliera humo sería indicativo de que la mezcla está mal hecha, y tendríamos que regular la entrada de combustible o bien corregir el aire.

4. Comprueba regularmente la presión del agua. El circuito de la caldera tiene que estar lleno y las llaves de calefacción abiertas.

5. Si escuchas algún ruido proveniente de un radiador debes purgarlo (siempre con la caldera en frío) y volver a llenar la instalación.

6. Intenta que el depósito de gasóleo no se quede al mínimo porque cuando lo apuras las impurezas del fondo pueden colarse en el quemador y obstruir el filtro.

7. Apaga la calefacción una hora antes de repostar combustible y enciéndela una hora después. Así darás tiempo a que las impurezas se depositen en el fondo y no la obstruyan.

8. Regula el termostato tanto de agua caliente como de calefacción. Procura mantener una temperatura constante durante el día y reducirla por la noche.

9. Cierra las válvulas de los radiadores que estén en las estancias que menos usas, así lograrás consumir menos combustible.

10. Utiliza siempre un gasoil de calidad, pues cuanto peor sea, más impurezas puede generar.

Conclusión

Este mantenimiento básico, además de la revisión anual recomendada, nos asegura una mayor vida útil de nuestro sistema de calefacción y hace que podamos evitar averías durante el invierno y disfrutar plenamente de una energía confortable.

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