Consecuencias médicas del cicloturismo sin entrenamiento

El cicloturismo se ha puesto de moda en los últimos años. Podemos disfrutar de la bicicleta y, a la vez, recorrer bonitos parajes. Conseguimos así relajar nuestro ritmo de vida y desintoxicarnos de los quehaceres habituales, realizando deporte y conociendo lugares diferentes.

Sin embargo, no se puede realizar esta actividad sin llevar un cierto entrenamiento. Ya sean recorridos de un día un poco largos, como rutas de varios días, no debemos arriesgarnos a sufrir por el esfuerzo ni a que aparezcan lesiones.

Pero tranquilo, si decides seguir las recomendaciones de www.rutasenbicicleta.net, seguro que podrás disfrutar de recorridos inolvidables.

El entrenamiento del cicloturista

Aunque parezca algo evidente, el mejor entrenamiento para el cicloturismo es rodar en bicicleta. Si bien vamos a matizar algunos puntos al respecto.

Debemos tener claro que esta es una práctica deportiva, con un fin puramente recreativo, sin ningún afán de competición. De aquí, lo primero que podemos extraer es que no es necesario entrenar al límite, no hace falta hacer series exigentes tanto de bici como de pesas, ni mucho menos ponernos en una frecuencia cardiaca máxima cuando entrenemos.

Una vez dicho esto, está claro que para realizar recorridos con cierto kilometraje o rutas de varios días, necesitaremos un buen estado cardiovascular para no sufrir demasiado y poder disfrutar del paisaje. Así pues, es recomendable un buen trabajo de capacidad aeróbica, Realizarlo con nuestra herramienta es lo mejor.

Recomendamos que salgas un par de días a la semana como mínimo y que una vez cada cuatro o cinco sesiones realices un rodaje largo, en función de tu capacidad, pero a ritmo suave. Si pudieras cada dos semanas irte cuatro horas o más sería estupendo. Si no dispones de tiempo, intenta hacer una hora de cualquiera de los dos días a un ritmo más alto e intenso de lo habitual. Y si las condiciones climáticas no nos permiten bici, podemos trabajar rodillo, elíptica o cinta de correr.

Otro factor a tener en cuenta en esta actividad es la resistencia muscular. Aunque sea un trabajo de fuerza sin impacto, las piernas realizan una acción muy repetitiva que requiere de cierta fuerza, así que para evitar problemas, podríamos realizar alguna sesión de pesas centrándonos en la musculatura implicada en el movimiento de pedaleo.

Lo último que tenemos que tener en cuenta es la postura antinatural del ciclista, que puede acarrearle problemas físicos. Podemos trabajar para potenciar la cintura abdominal y también estaría bien realizar ejercicios de fuerza de espalda, sobre todo orientado a la resistencia muscular.

Lesiones frecuentes en personas que no entrenan

La falta de fondo causa un estado de fatiga, hiperventilación o náuseas en mayor medida de lo normal, por lo que podríamos sufrir algún problema más o menos severo en el corazón.

Una musculatura inexistente en las piernas puede hacernos forzar la rodilla en exceso y provocarnos tendinitis en la zona.

En esta actividad normalmente pedaleamos con peso, ya sea detrás o delante de la bici o en nuestra propia espalda. Así pues, una espalda sin fuerza en esa postura antinatural puede terminar con múltiples contracturas y generándonos problemas lumbares o ciáticos, además de hernias.

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