Consejos para gestionar el día a día de tu jornada laboral

Normalmente tendemos a creer que cuanto más complejo es algo, mejor funcionará. Que a un mayor esfuerzo le corresponde siempre una mayor recompensa. Pensando en ello, puedes escoger entre cientas y cientas de técnicas o establecer una u otra rutina determinada, pero lo cierto es que a la hora de mejorar tu rendimiento laboral, la llave maestra es siempre la simplificación.

No en vano, piensa que no importa tanto el cuánto, sino el qué: no se trata de hacer muchas cosas sino de hacer sencillamente las cosas que son correctas. En el ámbito del trabajo, parece que siempre es mucho más sencillo añadir tareas que quitarlas ¿verdad? Además, pensamos que así los resultados serán superiores, mejorarán. Sin embargo, todo eso no es más que un tremendo error: simplificar las tareas puede ayudarte a identificar los verdaderos objetivos y a incidir en la auténtica raíz de tus labores, lo que sin duda se traducirá en una mayor productividad. Lo que a su vez quedará reflejado en los resultados finales de la organización. No obstante, cabe destacar que el problema principal radica a la hora de contestar a la siguiente pregunta: ¿dónde y cómo debemos simplificar?

Los tres principios básicos para simplificar tareas

Existen muchas propuestas para simplificar las tareas durante tu jornada laboral, y todas ellas resultan muy interesantes a la hora de ayudarte a gestionar mejor los tiempos. No obstante, existen tres principios básicos que debes tener muy presentes a la hora de buscar la mejor manera de simplificar:

Menos es más. Este principio se refiere básicamente a los flujos de trabajo. Es fácil advertir que cuantos menos pasos des para alcanzar tus objetivos, más sencillo te resultará hacerlo. Parece algo bastante evidente, pero si miras a la realidad, constatarás que muchas empresas tienden a añadir más y más escalones que complejizan y ralentizan los procesos.

Escoger bien tus herramientas. Contar con un abanico enorme de “armas” que te ayuden a afrontar tus tareas puede resultar un caos contraproducente. Es mejor afrontar los retos del día a día contando con las herramientas justas y necesarias. Para ello se vuelve fundamental saber seleccionar aquellas que verdaderamente resulten clave para organizar y simplificar los trabajos.

La utilidad de la rutina. La productividad y la rutina suelen ir íntimamente cogidas de la mano. No obstante, cabe destacar que esta última debe ser lo más sencilla posible, a fin de que puedas evitar las pérdidas de tiempo innecesarias.

Una vez conoces los tres principios básicos, puedes seguir las siguientes prácticas concretas.

Algunos consejos que te ayudarán a simplificar tus tareas

– Tómate pequeños descansos (de entre unos 15-20 minutos cada dos horas).

– Haz una lista de las actividades que vayas a realizar, y fija unos horarios para cada una.

– Establece prioridades.

– Toma nota de todo: tu memoria no es infalible.

– Comienza temprano: hay menos ruidos, y puedes trabajar en paz.

Si aplicas todos estos consejos, pronto comprobarás que simplificar tareas se refleja directamente en los resultados finales obtenidos, aumentando la productividad y reduciendo sensiblemente el nivel de estrés en el trabajo.

Avances médicos en tratamientos capilares

En cuanto a los casos de alopecia, las cifras son estremecedoras. Al cumplir la edad de treinta años, el 40 % de los hombres sufre una caída del pelo importante y al cumplir los 60 entre el 60 y el 65 % de la población masculina puede considerarse calva.

Dado que este problema es uno de los que más preocupan a los hombres, los laboratorios llevan décadas innovando y buscando nuevos métodos para evitar la caída del cabello. Así pues, en este artículo vamos a hablar de los avances médicos que se han conseguido hasta ahora.

Avances médicos en el tratamiento de la alopecia

Existen diferentes formas de tratar la alopecia que han tenido un desarrollo muy positivo. Elegir uno u otro dependerá de tus posibilidades y preferencias. No obstante, te voy a mencionar los que mejores resultados están obteniendo hoy en día.

Tecnología láser

El doctor Mike Hambling ha descubierto que las mitocondrias de los folículos que dejan de generar pelo se reactivan al someterse a luces de láseres de baja intensidad.

Esto se debe a que este láser aumenta la cantidad de sangre que se envía a los folículos que han dejado de funcionar. Por ello, en los últimos años se han desarrollado multitud de tratamientos láser.

Tratamientos capilares de Ginzakami

La marca Ginzakami es una de las más innovadoras en cuanto a sus fórmulas para evitar la caída del cabello. Sus productos para la higiene del cabello ayudan a estimular la circulación del cuero cabelludo evitando que el folículo se desactive.

De esta manera, consiguen que la caída del pelo vaya frenando hasta remitir por completo. Así pues, cualquier tratamiento capilar de Ginzakami te será enormemente efectivo para frenar la alopecia.

Terapia celular

Una de las causas más comunes de la alopecia es que las células que se encargan de generar el cabello mueren debido a la falta de sangre, nutrientes y oxígeno.

Así pues, otra de las líneas de investigación que más se está expandiendo es la terapia celular. Esta consiste en aislar aquellos factores del nacimiento de la sangre de los afectados y aplicárselos directamente en su cuero cabelludo. De esta manera, el folículo vuelve a recibir la sangre que le hace falta para funcionar adecuadamente.

Masajes

El doctor Taro Koyama trabaja en la clínica japonesa de Men’s Health y es un fiel defensor del automasaje capilar. Dicho masaje consiste en el estiramiento sutil pero continuo de las células capilares. No obstante, hay que ser cuidadosos e ir con calma ya que si se estila demasiado puede provocar la caída del cabello.

Según los resultados recogidos, tras 24 días de realización de estos masajes cada pelo crece 0,007 milímetros. Por tanto, tu cabello se verá más abundante y sano que antes.

Ahora que conoces todos los avances que se han llevado a cabo en la investigación contra la calvicie, mi recomendación es que comiences por algún tratamiento capilar de Ginzakami si tu caso no es demasiado extremo. Lo ideal es encontrar el remedio más asequible y sencillo en un primer momento y, en caso de que no resulte, optar por otros más específicos.

Consejos de seguridad para usuarios de calefacción con gasoil

El mantenimiento de las calderas de calefacción de gasóleo exige que estas se mantengan en perfecto estado de funcionamiento por parte del usuario. Esto supone priorizar el control preventivo de los tanques y la reparación de depósitos de gasoil para asegurar la seguridad de todos los ocupantes de la vivienda.

Por qué es importante la reparación y limpieza de los depósitos de combustible

El empleo de sistemas de calefacción por gasoil está cada día más presente en nuestros hogares debido a su calidad y efectividad y al importante ahorro económico que suponen.

Una adecuada limpieza y reparación de los depósitos de gasoil nos ayudará a disfrutar al máximo de nuestra calefacción.

Los cambios bruscos en la temperatura, la exposición prolongada a fuentes de calor o una contaminación de origen bacteriano pueden provocar que se inicie un proceso de corrosión. Un control preventivo, además de unas normas básicas de conservación de la caldera, pueden ayudarte a evitarlo.

Consejos de seguridad que debes tener en cuenta

Para conservar tu caldera en buen estado hay una serie de acciones básicas que puedes realizar:

1. Es conveniente que una vez al año un profesional se encargue de revisar y limpiar todos los elementos de tu caldera de gasoil.

Durante esta revisión se examinarán y limpiarán de impurezas los filtros y se eliminará el polvo y suciedad tanto del quemador como del interior de la caldera.

2. Otro de los elementos que debes revisar es la boquilla inyectora. Cámbiala cada año, ya que el orificio de salida se va agrandando y esto hace que se desestabilice la mezcla de aire.

3. Presta atención al estado de las llamas del quemador, que han de ser azuladas y no producir gases ni olores. Si por el tiro de la caldera saliera humo sería indicativo de que la mezcla está mal hecha, y tendríamos que regular la entrada de combustible o bien corregir el aire.

4. Comprueba regularmente la presión del agua. El circuito de la caldera tiene que estar lleno y las llaves de calefacción abiertas.

5. Si escuchas algún ruido proveniente de un radiador debes purgarlo (siempre con la caldera en frío) y volver a llenar la instalación.

6. Intenta que el depósito de gasóleo no se quede al mínimo porque cuando lo apuras las impurezas del fondo pueden colarse en el quemador y obstruir el filtro.

7. Apaga la calefacción una hora antes de repostar combustible y enciéndela una hora después. Así darás tiempo a que las impurezas se depositen en el fondo y no la obstruyan.

8. Regula el termostato tanto de agua caliente como de calefacción. Procura mantener una temperatura constante durante el día y reducirla por la noche.

9. Cierra las válvulas de los radiadores que estén en las estancias que menos usas, así lograrás consumir menos combustible.

10. Utiliza siempre un gasoil de calidad, pues cuanto peor sea, más impurezas puede generar.

Conclusión

Este mantenimiento básico, además de la revisión anual recomendada, nos asegura una mayor vida útil de nuestro sistema de calefacción y hace que podamos evitar averías durante el invierno y disfrutar plenamente de una energía confortable.

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